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miércoles, 8 de junio de 2011

EL CEREBRO Y LAS DOS CULTURAS

El cerebro de los animales, como cualquier otro órgano, ha estado sometido al mecanismo de la selección natural y ha ido ganando complejidad porque favorecía la supervivencia de los organismos que disponían de él. El cerebro ayuda a gestionar mejor la vida porque extrae regularidades del entorno que permite aprovechar los recursos para mantener un estado óptimo del medio interno de los animales. Es,por tanto, un mecanismo eficaz de supervivencia para extraer el orden del mundo real por medio de ensayo y error, y con ello, optimizar las respuestas a una mayor diversidad de circunstancias medioambientales.
En el caso de los humanos, durante miles de generaciones, no solo fueron captando leyes naturales sino que además, con la aparición del lenguaje fueron capaces de transmitir esos conocimientos a los organismos de su especie, logrando así adaptaciones muy eficaces en la lucha por la vida. Estas leyes, con el tiempo se transformarían en leyes científicas.
Como muestra la poco conocida epistemología evolucionista la razón la extrae el cerebro del medio. El origen de la ciencia puede así considerarse como esos primeros experimentos intuitivos que conseguían predecir el comportamiento de los fenómenos naturales y así tener ventajas a la hora de sobrevivir y perpetuar los genes.

Pero junto a esta función del cerebro, el desarrollo del lenguaje condujo a otra capacidad. Los humanos podían utilizar la complejidad neuronal para convencer a los congéneres en beneficio del interés particular y establecerse como líderes de su grupo, obteniendo mayor poder en las relaciones sociales. De esta manera, la razón se utilizó, no para obtener la verdad sino para buscar argumentos que justifiquen sus acciones y poder atraer a los miembros del clan formando grupos sólidos; sin importar la racionalidad de las propuestas y utilizando la confusión como un elemento más. El lenguaje se convierte en un instrumento para confirmar nuestras creencias y nuestro interés. Esta teoría argumentativa de la razón ha sido propuesta recientemente por Sperber y Mercier, y podría estar en la base del arte y de las disciplinas humanísticas. Esta teoría viene excelentemente detallada en este enlace de Tercera Cultura.
La razón no sirve, en este sentido, para buscar la verdad sino para buscar partidarios que confirmen nuestras ideas y mejoren nuestra posición social. Tener una buena inteligencia social también es adaptativa y ayudó a los homínidos a transmitir sus genes en su aventura evolutiva.
Esta función argumentativa de la razón se puede observar en cualquier varón cortejando a una hembra sacando todo un arsenal de argumentos para intentar convencer a su compañera de que se encuentra ante el macho ideal para compartir sus favores sexuales. Pero se puede encontrar en muchas otras situaciones. Escuchen tertulias políticas; discusiones futbolísticas.
Todos intentan argumentar sus posiciones, confirmar sus creencias, aumentar su prestigio en el grupo, independientemente de la conquista de la verdad.

Extraer orden de la naturaleza. Argumentar y defender nuestras ideas. En estas funciones del cerebro estarían las raíces de las dos culturas. De su comprensión y su fusión emerge la Tercera.

jueves, 5 de mayo de 2011

AUDREY HEPBURN.







































Esta bellísima mujer de rostro angelical no solo es un icono de la moda de los últimos cincuenta años sino que fue una excelente actriz con una importante filmografía en su haber. Pero lo verdaderamente importante fue su calidad como ser humano y la extraordinaria clase y elegancia moral que mantuvo durante toda su existencia.

-Fue una niña inocente y alegre que jugueteaba con sus hermanastros en el seno de una familia aristocrática hasta que el abandono de su padre le produjo un profundo trauma.
-Fue una adolescente valiente que sobrevivió a la segunda guerra mundial ayudando a la resistencia holandesa con el dinero ganado por sus clases de baile y como enfermera voluntaria
-Fue una joven actriz dotada de gran talento para la danza y la interpretación hasta que fue descubierta por Hollywood como una autentica cenicienta.
-Fue una elegante y extraordinaria profesional en el mundo del cine, querida por la mayoría de actores y directores con los que trabajó sin aires de neurótico divismo .
-Fue una leal amiga de algunos de los que tuvieron la fortuna de cruzarse en su camino como Gregory Peck o el diseñador de moda Givenchy
-Fue una hermosa y fiel pareja con los tres hombres con los que mantuvo relaciones sentimentales estables.
-Fue una madre entregada con sus dos hijos a los que se dedicó enteramente apartándose durante muchos años de su profesión para dedicarles su tiempo y su inmensa generosidad.
-Fue una mujer adulta que aportó su gran popularidad a la ayuda humanitaria y desinteresada de los niños del tercer mundo realizando una impagable labor solidaria como embajadora de UNICEF hasta el último momento de su vida.

 Cuando uno indaga en su vida personal, descubre mucha más pureza y estilo en su trayectoria vital que la representada en su  impecable y glamourosa imagen, siendo recordada por todos como una mujer inteligente de carácter sencillo y amable, muy lejos de muchos vanidosos y endiosados astros de Hollywood. Dicen que solo la vieron a punto de perder los papeles cuando un jefe de la Paramount quiso quitar de la película Desayuno con diamantes la famosa secuencia en la que canta con una delicada voz de seda la inolvidable Moonriver en una ventana. Le contestó “ será sobre mi cadáver”. Afortunadamente Audrey se salió con la suya. 




sábado, 26 de marzo de 2011

KATHERINE HEPBURN: "Hepburn: Todo sobre mí"

Les recomiendo el documental “Hepburn: todo sobre mí” sobre la vida de Katherine Hepburn que  grabó cuando se retiró del cine. En él se intercalan imágenes de su vida personal y profesional con una entrevista con la sinceridad de quien está de vuelta de todo. Kate, decide desnudar su historia sin miedo a la muerte y dejando una clara y sabia lección:” ESCUCHEN EL CANTO DE LA VIDA. “
Título original
Hepburn: All About Me
USA - 1993 - 71 min.

domingo, 13 de marzo de 2011

Atticus Finch- Gregory Peck. Un hombre con clase

La entrada anterior contenía una imagen perteneciente al film “ Matar a un ruiseñor” de Robert Mulligan, donde Gregory Peck  interpreta uno de los personajes con más categoría y elegancia moral que ha dado el cine.
 Atticus es un abogado viudo que defiende a un negro injustamente acusado de violar a una joven blanca en la America rural y racista de 1932, aún sufriendo la gran depresión. Intentará por encima de todo  defender al acusado pese a las muchas dificultades evitando prejuicios y procurando siempre entender el punto de vista del otro. Pero sobre todo intentará educar a sus hijos transmitiendo esos valores de justicia y de respeto al inocente.
 En la imagen de la entrada anterior, Atticus se balancea dulcemente en el porche de su casa. Su hija Scout, a su lado se siente segura y protegida, y desde la profunda admiración que siente por su padre aprenderá el valor de la transigencia y la tolerancia.
A lo largo del filme, la entrañable y tierna Scout y su hermano,  orgullosos de su padre, recorrerán los misterios de la infancia, crecerán y madurarán iluminados por un padre modélico, sobrio, honrado y sereno. Los dos hermanos aprenderán de su padre los principios que les ayudarán a controlar sus miedos y a comprender a sus semejantes. La protección del inocente se alude en el título y Atticus la defiende así:” los ruiseñores simplemente dan placer con su canto, sólo hacen una cosa y es cantar con todo su corazón para nuestro deleite”

Gregory Peck intento también en su vida tener los valores de honradez  y justicia que representaba en este personaje que fue el mejor de su carrera y le proporcionó su único Óscar.
Hizo campañas contra la guerra de Vietnam.  Fue presidente de la Academia de las Artes Cinematográficas, la Sociedad Americana contra el Cáncer y el Instituto Nacional de las Artes, entre otras instituciones. En 1968, la Academia de Hollywood le concedió un premio especial por su trabajo humanitario. Al respecto dijo:"Me avergonzó que me clasificaran como humanitario", "Me limito a participar en actividades en las que creo".
Unos días antes de fallecer, el American Film Institute confeccionó una lista con los mejores 50 héroes y villanos cinematográficos de todos los tiempos. El Atticus Finch de Gregory Peck  encabezó la lista de héroes,  por delante de Indiana Jones o James Bond.
 Su creación del abogado Atticus Finch en esta absoluta obra maestra es una de las cimas del cine, del cine con mensaje que intenta conquistar auténtica justicia social y libertad. La piel de ese hombre apacible y con mucha clase, en lucha callada contra la destrucción del inocente  y la injusticia debería seguir iluminando la esperanza y el futuro

sábado, 26 de febrero de 2011

TENER CLASE

Llevan la elegancia y la dignidad calada en sus huesos;  emanan sin esfuerzo una  enigmática seducción que procede de la belleza moral que tienen en su naturaleza y que enseñan con la mirada.  Con nobleza y sensatez se dedican a la difícil tarea de respetar a los demás y  hacer bien su trabajo sin mostrar la agresividad que otros  vomitan al entorno. Esta misteriosa fascinación que son capaces de desplegar con cualquier gesto les permite enfrentarse al destino sin contaminar el aire que todos respiramos. Envejecer y sobrevivir embelleciendo el paisaje. En eso consiste tener clase, y no tiene nada que ver con ser un genio, tener dinero, dedicarse a la política o salir en televisión.

jueves, 24 de febrero de 2011

MOMENTOS DE CINE. Cinema paradiso.


CINEMA PARADISO. Guiseppe Tornatore (1988)


"Este pueblo está maldito. ¡Vete!, vete y no vuelvas nunca. Y si algún día te gana la nostalgia y regresas… No me busques. No toques a mi puerta porque no te abriré. Busca algo que te guste y hazlo, ámalo como amabas de niño la cabina del Cinema Paradiso. Desde hoy, ya no quiero oírte hablar; ahora, quiero oír hablar de ti…".

Dentro del cine italiano se encuentran muchos de los títulos memorables del séptimo arte; pero voy a destacar éste que rodó en 1988 Giuseppe Tornatore: Cinema Paradiso, ganador del Oscar a la mejor película de habla no inglesa.
Todo un esplendido y maravilloso homenaje al cine. Al cine y a las salas de cine de otros tiempos. A unas desaparecidas salas de cine de la época del Hollywood dorado que alimentaron los sueños de varias generaciones de todo el mundo.

Totó es un niño de un pequeño pueblo de Italia que perdió a su padre en cualquier batalla. Alfredo (inmenso Philippe Noiret) es el proyeccionista de la sala de cine. No tiene hijos, pero sí bondad y humanidad para ayudar y enseñar a Totó sobre su oficio y sobre la vida.
El travieso y despierto muchacho irá creciendo y se enamorará del cine, de la vida y de Elena.


El tiempo fluye y se desplaza desde la inocencia del niño a la fuerza de las pasiones adolescentes, desde la búsqueda de felicidad de la juventud a la serenidad nostálgica de la madurez.

La sala Paradiso es testigo de la vida social y del sentir de todo el pueblo, de sus inquietudes y sus miserias. La realidad y la ficción juntas en esta sala rebosante de humanidad fascinada por la ilusión del cine. Silvana Mangano, Vittorio Gasman, Brigitte Bardot, Charlot, Clark Gable….. Un cura, unos adolescentes con granos, un señor que ronca, un bromista pesado, unas madres italianas que sobreviven a la pobreza con la mayor dignidad posible……. .

Es un canto a la capacidad de soñar de los niños, un viaje a las emociones que uno alberga cuando es un inocente. Un recorrido por las esperanzas que uno abraza para intentar escapar de su entorno y volar con su imaginación hacia lugares preñados de felicidad. El amor sin condiciones, la amistad, la capacidad de algunos seres humanos para ayudar a alguien a que aproveche las oportunidades que uno no tuvo… la nostalgia de un pasado irrecuperable…..,

Y….. todo esto con una banda sonora de Ennio y Andrea Morricone imposible de mejorar. No tengo palabras para expresar el torrente de emociones que despiertan estas melodías unidas a las imágenes de Tornatore. En opinión de quien les escribe, estamos ante una de las mejores bandas sonoras de todos los tiempos. Por esto merece hablar de ella más adelante.

Si alguien no ha visto esta película y decide verla por lo que está leyendo en estos momentos, ya habrá valido la pena escribir estas líneas. A ese alguien le sugiero que vea la película y disfrute, con un pañuelo, el final del film; uno de los momentos mas brillantes, entrañables y tiernos que se han visto nunca. Un autentico prodigio de magia y emoción pura, una muestra sorprendente de lo que es capaz de provocar este maravilloso regalo que es el cine.

sábado, 19 de febrero de 2011

2001 UNA ODISEA EN EL ESPACIO. MÚSICA Y CINE



2001 Una odisea del espacio. Stanley Kubrick

La pantalla está oscura. Un circulo luminoso se abre paso entre la inmensidad del cosmos y suena la obertura Así habló Zarathustra de Richard Strauss.
Cielo rojo africano. Espacios muy abiertos... Sol.... tiempo, silencio. 
Unos australopitecos comen hierba en paz junto a otros mamíferos. Un felino se abalanza sobre un miembro de la manada rompiendo la calma. Sobrevivir es difícil. Fundido en negro.
El mismo grupo bebe en un charco, llega un clan rival y los intimida obligándolos a marchar, los primeros se quedan sin agua. De nuevo silencio. Un leopardo de ojos brillantes vigila el paisaje y la comida. El grupo de simios espera en la oscuridad de la noche en una cueva. 
Miedo. Frío. Hambre. Incertidumbre,

Una soleada mañana aparece un extraño objeto junto a la cueva, posiblemente el más enigmático símbolo que haya dado el cine.  Un misterioso bloque rectangular de varios metros de altura. Los simios, curiosos, se acercan y lo tocan. Dios.... La inteligencia... La conciencia.... El amanecer del hombre. Oímos una música religiosa y difusa: el “Requiem “ de Ligeti. 
Una experiencia visual y filosófica invade la pantalla. Poesía sin palabras. 

De lejos se vuelven a oír los metales de los primeros compases de”Así habló Zarathustra”.   La música se acerca al simio que tenemos ahora en pantalla presagiando un grito de triunfo. Los timbales suenan secos y enérgicos en uno de los crescendos más famosos de la música; los sonidos van cobrando fuerza mientras el mono encuentra sentido a lo que tiene entre manos. Con una mano ase un hueso que le servirá de herramienta, o de arma. Golpea otros huesos y se siente poderoso. La caza y la vida ya no serán tan difíciles. Ya no habrá más hambre ni miedo.Tiene las manos libres y el cerebro preparado. Dispone de armas, de inteligencia, de razón…… Sabe como matar animales; ahora nadie le quitará el agua; nadie  lo asustará. 

Este nuevo hombre-mono evolucionará hasta llegar a ser el dominador del planeta. Lanza el hueso al aire, y en la elipsis más larga de la historia del cine el hueso se convierte en una nave espacial que surca serenamente los cielos en un ballet cósmico. Suena ahora “El Danubio azul” de Johann Strauss (hijo). Se han suprimido varios millones de años en la historia del género humano. El hombre pasa de dominar la tierra a querer dominar el cosmos.