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miércoles, 26 de febrero de 2020

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

Empecé a interesarme por la ciencia hace varias décadas, gracias a los libros de Isaac Asimov o de Carl Sagan (también su conocida serie de televisión Cosmos). Acercar la ciencia al gran público, hacerla entretenida y fácil para los demás, contribuye, creo, a mejorar los valores de los ciudadanos, y por tanto favorecer el progreso y el bienestar de la sociedad. Hacer que la cultura científica constituya un componente de la felicidad para alguien es una importante tarea, tanto  para exitosos divulgadores científicos como para humildes profesores.
Poco sentido tendría que lo que ocurre en los laboratorios o lo que se discute en los principales foros científicos se quedara allí
La psicología evolucionista, las neurociencias, la biotecnología o la genética han sido los temas que siempre busqué para entender las claves del comportamiento del ser humano. ¿Por qué somos como somos? Ésta es la cuestión para encontrar sentido a la vida, si es que lo tiene. Desde hace un tiempo, es la física teórica la que ocupa el centro de mis lecturas. Unas gafas nuevas y adecuadas para apreciar la belleza del mundo. Desentrañar los misterios del universo, buscar lo absoluto, si es que eso es posible.

“Siete breves lecciones de física”, “El orden del tiempo”, “La realidad no es lo que parece”, “¿Y si el tiempo no existiese?” Estos son los sugerentes títulos de un excelente divulgador italiano, Carlo Rovelli, que han ocupado los últimos momentos de cada noche desde hace unos meses. 

Para completar mi selección, añado este otro: "La termodinámica de la vida”, de Eric D. Schneider y  Dorion Sagan. 



lunes, 20 de enero de 2020

MOMENTOS DE ORO, ORO PURO.


A partir de cierta edad, conviene tener claro que los momentos placenteros hay que subrayarlos. Puede que haya que intentar buscarlos y saborearlos cada semana.

Despertarme una mañana de sábado junto a mis hijos en la misma cama, sin prisas, con sonrisas.
Caminar junto al mar en soledad, con música en los auriculares que me ayudan a recorrer libremente mi pasado. Nada como la música y la soledad para fundir la memoria y el tiempo.
Pasear por un parque tranquilo un día gris de invierno.
Ver correr a mi hijo con un balón pegado a sus pies, practicando regates traviesos y atrevidos.
Escuchar las risotadas gruesas y redondas de mi hija después de una de sus típicas e inocentes bromas.

Momentos de oro, de oro puro.

domingo, 22 de diciembre de 2019

SOBRE LA NAVIDAD


Acabo de desayunar con los niños de San Idelfonso cantando la lotería de navidad. Ahora mis hijos están sentados delante del televisor creyendo que van a ser premiados de un momento a otro.
He rescatado un artículo que escribió hace dos años Ignacio Camacho en ABC. Me encantó y por eso voy a compartirlo aquí. Sobre la navidad.

LUZ DE ADVIENTO.

“Siempre te ha gustado la Navidad. Incluso ahora, cuando te empieza a pesar que cada invierno te arranque hojas del calendario y en la caída temprana de las tardes sientes que lo mejor de tu vida tal vez ya haya pasado. Incluso cuando las ausencias te clavan sus pequeñas agujas de nostalgia en los costados y te transportan al tiempo de inocencia en que la casa familiar convertía el mundo en un lugar seguro, confortable y cálido. Te gusta lo que tiene de refinamiento, de ternura, de piedad, de belleza, de anclaje en la tradición cultural y emotiva de un orden civilizado. Te gusta su simbología afable de sentimientos íntimos, su dulce, acogedora cosquilla de recuerdos gratos. Y si algo te ha dejado de complacer no es la melancolía ni el quebranto sino la extensión de un pensamiento social acomplejado, de una mentalidad líquida que desdeña la esencia de los ritos sacros para construir una fiesta abstracta y como avergonzada de su mensaje, desnuda de creencias espirituales, desdibujada de significados.

Por eso ante esa Navidad sin esperanza y sin misterio debes abrirte camino hacia tu propia memoria, hacia el paisaje emocional que llevas dentro. Hacia los villancicos infantiles que te enseñaron en el colegio, hacia la delicadeza de las manos de tu madre cuando colocaba en el portal de corcho las figuritas del nacimiento, hacia las luces probretonas que alumbraban el pueblo cuando en la madrugada sonaban en la calle las voces destempladas de los campanilleros. Hacia los guantes que protegían tus dedos de los sabañones camino de la misa del Gallo tras la cena en el hogar paterno. Hacia los coloridos christmas de Unicef que traía el cartero, hacia el temblor de la noche de Reyes, hacia las rutilantes cajas vacías que otorgaban un impostado aire de opulencia al abeto. Hacia los años irrecuperables en que tu conciencia se forjaba en el delicado aprendizaje de los afectos.

Deja que vuele tu corazón en ese viaje al interior de tus sueños. Que te lleve a un oratorio de Bach en Saint Germain des Près, a un mercadillo helado en una ciudad de Castilla, a una mañana de museo delante de la Adoración de un pintor flamenco, a la cabalgata en que tus hijos se asustaron al ver de cerca la cara del rey negro. Deja que suene en tus adentros la voz de Sinatra pidiendo que nieve o la de Dietrich evocando con tono marcial al pequeño tamborilero. Recuérdalo todo en estas noches iluminadas en que la cultura, la fe, la liturgia, el humanismo y el progreso nos convocan desde el fondo del tiempo a celebrar en paz el sustrato moral que nos hace seres dignos hasta sin merecerlo.

Abrígate y sal, abre tu alma a esta esplendente luz de Adviento. Ánclate sin tristeza ni remordimientos en tu verdadero ser, en tu historia devuelta como un eco, en la identidad profunda y esencial que te revive esta admirable, divina historia de amor capaz de transformar el universo.”


P. D. Acabo de leer otra columna de Ignacio Camacho sobre la Navidad titulado "La llave secreta" publicada el 23-12-2019, también muy recomendable. Les dejo el enlace:

https://www.abc.es/opinion/abci-llave-secreta-201912230003_noticia.html




viernes, 29 de noviembre de 2019

LA NATURALEZA HUMANA EXISTE


Para entender mejor al ser humano hay que "animalizarlo", es decir, verlo como un animal, como el animal que es. Cumple las mismas funciones básicas que cualquier otro animal: se relaciona con los otros y con el entorno para poder nutrirse, obtener energía que le permita sobrevivir, y para poder reproducirse. Para cumplir estas funciones se ha tenido que adaptar de una forma peculiar a lo largo de su evolución.

La naturaleza humana existe, y ha sido moldeada por la evolución. La emoción durante la búsqueda de pareja y la generosa devoción que sentimos por nuestra descendencia son los principales rasgos que marcaron nuestra historia evolutiva. Por muchas variantes culturales que existan, por muchas diferencias que adornen nuestra existencia, por muchas excepciones que nos permita nuestra flexibilidad neurológica, la naturaleza humana existe.  Y, de forma abrumadoramente mayoritaria,  nuestra química nos marca y nos obliga a enamorarnos para encontrar pareja y a cuidar y querer de manera incondicional a nuestros vástagos. Junto a esto, nuestra voluntad de vivir y nuestro miedo al dolor y a la muerte.

viernes, 18 de octubre de 2019

LOS HECHOS


Los hechos existen. Los hechos son los hechos. Aunque una mente pueda interpretarlos a su manera y elaborar un relato a posteriori que se acomode a sus intereses o a sus expectativas, aunque pueda recordarlos con muchos matices añadidos para evitar disonancias cognitivas, los hechos existen.

A medida que pasa el tiempo, la memoria selectiva de los hechos ofrece oportunidades para tranquilizar la conciencia, para recomponer recuerdos y ofrecer una historia que permita cargar de razones que refuercen la autoestima y la superioridad moral.

Pero en un lugar y en un tiempo concreto, los hechos, desnudos, suceden como suceden. No sé si me entienden.


lunes, 16 de septiembre de 2019

FIN DEL VERANO 2019


Una “gota fría” y final abrupto del verano 2019. Sin tiempo para disfrutar de las playas casi vacías, las mangas largas y el encanto de los bares fuera de temporada. Malas sensaciones. Volverán otros días soleados. Atrás queda una colección de momentos grabados en mi memoria junto a una emotiva y ecléctica banda sonora. Nada más. A esperar.

martes, 20 de agosto de 2019

AQUÍ, FRENTE AL MAR



"Davant de la mar, un queda sempre amb un pam de nas. La mar és impintable, indescriptible, inaferrable, incomprensible i d'una indiferència total."
                                                                                         El quadern gris. Josep Pla

Aquí, frente al mar, se me ilumina la conciencia, y abro de par en par las puertas de la nostalgia. Me gusta pasear por la orilla envuelto con aquella música que me acompañó, y una corriente emocional me arrastra inevitablemente al inquietante misterio del tiempo.

Aquí, frente al mar, me doy perfecta cuenta de quien fui y de quien soy. En lo más profundo del cerebro permanecen aquellas tardes saladas, y aquellas noches húmedas pegadas a canciones de amor. Me gusta volver cada verano a este mismo mar dorado que me prometía excitantes viajes, que inunda de nostalgia cada paseo y me recuerda lo que nunca más volveré a ser ni a soñar. Las estaciones se repiten y vuelven cíclicamente, como las olas, pero el tiempo se encarga de apaciguar los ánimos y de allanar el futuro.

Aquí, frente al mar, he vivido momentos de gozosas glorias, he confesado amargas derrotas, he experimentado la quietud, la inquietud, la soledad, la calma, el amor, la textura de estar vivo. En el mar se fusionan el tiempo, la música y la memoria.
 
Aquí, frente al mar, el más inconmensurable de los paisajes.