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miércoles, 11 de noviembre de 2020

10 AÑOS

 
El blog cumple 10 años. En noviembre de 2010 inicié este blog con una cita de Spinoza sobre el libre albedrío, hoy sigo pensando lo mismo. Los primeros meses publiqué muchas entradas porque ya las tenía escritas. Muchas eran sobre cine, formaban parte de un proyecto de libro, otras sobre reflexiones en torno al libre albedrío o a la naturaleza humana vista desde una perspectiva evolucionista. Muchas otras sobre vivencias o gustos culturales. Todas breves, ninguna sobre la actualidad política o social, excepto las de la primera ola de la pandemia.  En los últimos años no he sido tan prolífico, pero al menos una vez al mes acudo a estas páginas para dejar testimonio escrito de aquello que me empuja desde dentro.
 
227 entradas, 342 comentarios, son los números que aparecen hoy. El visitante curioso las puede encontrar clasificadas con el filtro de las etiquetas. Una selección de las publicadas los primeros años aparecieron en un pequeño libro titulado “Tiempo, memoria y libre albedrío”.
 
Ha pasado una década que me deja dos hijos. Pasa la vida, que diría una canción, un trozo de mi vida.
 

 


lunes, 26 de octubre de 2020

UNA NARANJA

 

Esta tarde quería escribir sobre el libre albedrío, hace mucho que no lo hago, o sobre la felicidad, o sobre Rafael Nadal, o sobre el maldito virus que continúa infectando nuestro modo de vida. Pero he tenido pereza, y tristeza, así que me he ido a hacer una visita al mar. Me he llevado unas cuantas clementinas, las de esta tierra son las mejores del mundo y en estos días de finales de octubre están en su punto óptimo de acidez y dulzor. Con la música de Keane, cualquier canción me sirve, he disfrutado de la soledad de la playa vacía, que desprendía un aroma fuerte y puro. Por un momento, me he olvidado del virus y del incierto y extraño mundo que está dejando y me he concentrado en mi mundo interior. Las naranjas olían como hace 40 años, y la de la foto tenia un sabor que rozaba la perfección. Es lo que hay.



martes, 22 de septiembre de 2020

ÚLTIMA TARDE

Última tarde del verano. Últimas imágenes de algunos de los paisajes recorridos este verano largo, extraño, con muchas horas pasadas junto al mar, donde las mascarillas no cubrían la sonrisa de los niños. Último paseo de este verano que viví, y que ya lo tengo en mi memoria.

Un otoño lleno de incertidumbre está aquí. El indetectable virus y el desconcierto como protagonistas de nuestra vida cotidiana. Confío en que el conocimiento logre frenar a este insólito enemigo que está tambaleando nuestro modo de vida. Pero, ya veremos...




martes, 8 de septiembre de 2020

A PROPÓSITO DE WOODY ALLEN


Una de las lecturas más interesantes del verano ha sido la autobiografía de Woody Allen, cuyo título “A propósito de nada”, bien podría haber sido el título de este blog de habérseme ocurrido hace 10 años. 

Al igual que su cine, el libro es ligero pero profundo, divertido pero pesimista, y aunque yo suprimiría muchos pasajes de sus inicios como escritor de chistes para humoristas que en Europa son desconocidos, la parte sustancial de su problema con Mia Farrow es interesante y convincente. 

Sus relaciones con las mujeres y con el cine, sus obsesiones y sus fobias, sus gustos musicales y teatrales, todo su mundo aparece adornado con su inconfundible sentido del humor (quiere que sus cenizas sean guardadas cerca de una farmacia). 

No quiero extenderme más, simplemente recomendar estas extraordinarias memorias de uno de los principales referentes de la cultura de nuestro tiempo que en su vida personal se ha visto envuelto en una tragedia que supera cualquiera de sus ficciones.

También quiero decir que yo sí le creo.


lunes, 10 de agosto de 2020

LÁGRIMAS DE AGOSTO






Este año las lágrimas de agosto van a ser más abundantes que otros años. También las de San Lorenzo. También las lágrimas víricas que se esconden detrás de las mascarillas de este agosto enfermo.

Vuelvo, como cada año, a los mismos lugares donde contemplaba el espectáculo de las estrellas fugaces de mediados de agosto. Ya no es el mismo cielo Ya no están las esperanzas. Ya no están los deseos o las promesas. Lo que pudo haber sido y no fue. Ya no hay lugar para la inocencia. Ni siquiera para el futuro.

Agosto es un mes intenso, y puedes disfrutar con todos los sentidos de algunos días redondos y completos en estas playas mediterráneas si hay un oleaje en calma. Puedes exponerte al sol como un reptil y notar su fuego lejano. Sus atardeceres, largos y salados tienen todavía un sabor rojo a yodo marino, pero,  como en la alegría de un pre-jubilado, se intuye que la senda ya va en descenso. Despojado de tus sueños, la realidad te envuelve y sabes que solo puedes perder. Nunca fueron igual los viajes de ida que los de vuelta.

Por esto agosto es un mes muy emocionante, muy sentimental y de lágrima fácil, consciente de la liquidez del tiempo. Por esto, cada día, y con la música como compañera de paseo, dejo que fluya la memoria, que la emoción lo envuelva todo, que broten las lágrimas. No diré más.


martes, 14 de julio de 2020

ATARDECERES

Julio es el mes perfecto. Sus largas tardes en estas playas son incomparables con cualquier otra oferta meteorológica del planeta. 
Quiero escribir sobre el tiempo y sobre la memoria pero no puedo, es como escribir en el agua. No puedo atrapar la esencia de cada atardecer, no puedo retener la textura del aire en cada reencuentro con estas tardes mediterráneas y no puedo impedir la nostalgia de los juegos en este mismo mar cuando aquel cuerpo juvenil, con el aroma a salitre incrustado en la piel, se creía inmortal, libre y dispuesto a pelear con cada ola para conquistar el paraíso en cualquier puerto. He vivido muchos atardeceres como éste, pero todavía no sabía que la guerra estaba perdida de antemano. 
De momento, aun puedo disfrutar contemplando cómo los niños exhiben con inocente entusiasmo su euforia y su alegría en estos atardeceres que representan la gloria del verano.

martes, 2 de junio de 2020

DE NUEVO, EL MAR

Sigue el estado de alarma, pero sin confinamiento. El baile de cifras de los últimos días hace absurdo seguir el conteo de muertos. Parece que las estadísticas ya han perdido interés, ahora lo importante está en las fases y lo que se puede hacer con ellas. Aquí, desde ayer se puede ir a la playa y bañarse. Comenzó el mes de junio con sus días azules, y volví a oler el mar mientras mis hijos gritaban y celebraban en una playa solitaria la alegría de vivir.
Hice unas fotos, pero mientras otros verían la necesidad de publicarlas en instagram o en Facebook, donde intentan acaparar seguidores yo tengo el gusto de contarlo aquí, aunque haya poca gente que lea estas entradas. Ahí dejo algunas fotos de uno de mis paisajes preferidos y de unos momentos que quedarán grabados en la mente de estos niños, al menos durante algunas décadas.