Adiós a un año turbulento, muy turbulento. Bienvenido año nuevo, ciertamente nuevo y lleno de incertidumbre.
Feliz 2023
Adiós a un año turbulento, muy turbulento. Bienvenido año nuevo, ciertamente nuevo y lleno de incertidumbre.
Feliz 2023
Gracias al blog La nueva ilustración evolucionista por darme a conocer el libro.
A partir de cierta edad, el tiempo es el bien más preciado, y el silencio la mejor opción. Callar, pero no obedecer, puede ser la mejor forma de rebelarse ante la vejez que se asoma, en la cual el tiempo será tu principal patrimonio.
Ya no estás para malgastar ese patrimonio con cualquier idiota que quiera arrebatarte la paz y el sosiego de tus horas tasadas. Tus últimas energías debes usarlas para defender tu territorio, que solo a ti te pertenece, y compártelo solo con quien te ayude a cumplir tus objetivos que, aún, te harán disfrutar de momentos de suave felicidad.
Tu alma, que se ha construido a lo largo de varias décadas con paisajes, aromas y tontas canciones que hablan de amor, se ha dado cuenta de que está hecha de tiempo. Recuerda las palabras de Pessoa “ la realidad no me necesita” y aprende una única lección: abandona las abundantes lágrimas, y aprovecha el patrimonio de tiempo que aún te queda y que no deberías desbaratar.
Consejos no vendo, son para mi los que tengo, y los leo cada vez que estoy decaído. Pero por si a alguien le sirve, ahí van algunos:
Piensa en positivo, la mayoría de las situaciones tendrán una más fácil solución.
No agaches la cabeza.
Aprovecha tu salud, no es para siempre.
Libérate de los complejos, de la inseguridad, y sobretodo del miedo, que es lo que más pesa, lo que te hunde.
Frena en seco tu impulso cuando te sientas nervioso y piensa en un momento las consecuencias de tu conducta.
Recuerda que mañana volverá a salir el sol.
Busca momentos que merezcan la risa, los días no te pesarán.
No te quejes, recuerda la tragedia que viven la mayoría de las personas del planeta.
Los humanos son animales con suerte de tener unos derechos que no son obra de la gracia de ningún dios.
Ponte frente al mar y escucha música de la que te hace llorar. Esa es la buena.
Acuéstate cada noche pensando en que no debes tener miedo, ya que tu conciencia está tranquila.
Elimina la necesidad de que todos hablen bien de ti, no tienes el deber de ser perfecto.
Ya tengo dicho que los hechos son los hechos - digan lo que digan, que diría aquel- y que las versiones se tienen cuando no se conocen con exactitud los hechos.
También es verdad que la memoria está lejos de ser infalible, en algunas personas más que en otras, y en ocasiones es poco fiable porque su función evolutiva no es simplemente el registro impecable de lo que percibe del exterior. El ser humano tiene la capacidad de imaginar diferentes futuros posibles, de explorar y proyectar en su mente diversas posibilidades de lo que puede suceder, y para eso necesita alterar el pasado. Conserva trazas del pasado y crea un relato, una narración, que le permita construir un personaje que pueda soportar, una imagen de uno mismo más o menos coherente con sus ideales y sus obsesiones.
Para eso, esa es su función, la memoria puede alterar el pasado y el orden de los acontecimientos llevándonos a las versiones - a muchos les gusta decir “mi verdad”. Pero, en cuanto a lo fáctico se refiere, sólo hay una verdad.