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lunes, 20 de enero de 2020

MOMENTOS DE ORO, ORO PURO.


A partir de cierta edad, conviene tener claro que los momentos placenteros hay que subrayarlos. Puede que haya que intentar buscarlos y saborearlos cada semana.

Despertarme una mañana de sábado junto a mis hijos en la misma cama, sin prisas, con sonrisas.
Caminar junto al mar en soledad, con música en los auriculares que me ayudan a recorrer libremente por mi pasado. Nada como la música y la soledad para fundir la memoria y el tiempo.
Pasear por un parque tranquilo un día gris de invierno.
Ver correr a mi hijo con un balón pegado a sus pies, practicando regates traviesos y atrevidos.
Escuchar las risotadas gruesas y redondas de mi hija después de una de sus típicas e inocentes bromas.

Momentos de oro, de oro puro.