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viernes, 18 de octubre de 2019

LOS HECHOS


Los hechos existen. Los hechos son los hechos. Aunque una mente pueda interpretarlos a su manera y elaborar un relato a posteriori que se acomode a sus intereses o a sus expectativas, aunque pueda recordarlos con muchos matices añadidos para evitar disonancias cognitivas, los hechos existen.

A medida que pasa el tiempo, la memoria selectiva de los hechos ofrece oportunidades para tranquilizar la conciencia, para recomponer recuerdos y ofrecer una historia que permita cargar de razones que refuercen la autoestima y la superioridad moral.

Pero en un lugar y en un tiempo concreto, los hechos, desnudos, suceden como suceden. No sé si me entienden.


lunes, 16 de septiembre de 2019

FIN DEL VERANO 2019


Una “gota fría” y final abrupto del verano 2019. Sin tiempo para disfrutar de las playas casi vacías, las mangas largas y el encanto de los bares fuera de temporada. Malas sensaciones. Volverán otros días soleados. Atrás queda una colección de momentos grabados en mi memoria junto a una emotiva y ecléctica banda sonora. Nada más. A esperar.

martes, 20 de agosto de 2019

AQUÍ, FRENTE AL MAR



"Davant de la mar, un queda sempre amb un pam de nas. La mar és impintable, indescriptible, inaferrable, incomprensible i d'una indiferència total."
                                                                                         El quadern gris. Josep Pla

Aquí, frente al mar, se me ilumina la conciencia, y abro de par en par las puertas de la nostalgia. Me gusta pasear por la orilla envuelto con aquella música que me acompañó, y una corriente emocional me arrastra inevitablemente al inquietante misterio del tiempo.

Aquí, frente al mar, me doy perfecta cuenta de quien fui y de quien soy. En lo más profundo del cerebro permanecen aquellas tardes saladas, y aquellas noches húmedas pegadas a canciones de amor. Me gusta volver cada verano a este mismo mar dorado que me prometía excitantes viajes, que inunda de nostalgia cada paseo y me recuerda lo que nunca más volveré a ser ni a soñar. Las estaciones se repiten y vuelven cíclicamente, como las olas, pero el tiempo se encarga de apaciguar los ánimos y de allanar el futuro.

Aquí, frente al mar, he vivido momentos de gozosas glorias, he confesado amargas derrotas, he experimentado la quietud, la inquietud, la soledad, la calma, el amor, la textura de estar vivo. En el mar se fusionan el tiempo, la música y la memoria.
 
Aquí, frente al mar, el más inconmensurable de los paisajes.










viernes, 2 de agosto de 2019

EL TIEMPO VUELA. LOS PEKENIKES

A mediados de la década de los 70 era habitual en las fiestas veraniegas la actuación de grupos musicales (pequeñas orquestas de 5 o 6 músicos) que solían mezclar todo tipo de géneros musicales. Así, junto a pasodobles como “La morena de mi copla” (la conocíamos como Julio Romero de Torres, sí, la que pintó a la mujer morena) “Amparito Roca” o la incansable  “Paquito el Chocolatero” podían tocar boleros, éxitos de Formula V o Los Diablos, o algún tema internacional que le diera un aire más moderno.


Yo transitaba un tanto confuso entre la infancia y la adolescencia y asistía con entusiasmo cerca de los músicos, a veces, incluso sentado en el borde del mismo escenario. Mi memoria asocia el inicio de este tipo de noches con una canción inconfundible que representa perfectamente aquel tipo de formaciones musicales. Se trata de “El tiempo vuela”, un tema de los Pekenikes que era una versión del éxito estadounidense “Time is Tight”, de Booker T. & the M.G.'s.

Esta versión de Los Pekenikes del año 1969 fue más popular que el original y se convirtió en un indispensable de este tipo de grupos de la década de los 70.

A los que tengan una cierta edad les podrá recordar muchas cosas el inconfundible sonido Hammond y las animadas notas del bajo eléctrico que tiene la canción. También les parecerá que tiene un título absolutamente apropiado. Les dejo un enlace


lunes, 29 de julio de 2019

DE NUEVO, EL MES DE JULIO



De nuevo un mes de julio está a punto de desaparecer. 
De nuevo el sabor del melón, del marisco, de la cerveza muy fría, de nuevo chiringuitos tras  interminables sesiones de piscina y playa. De nuevo la textura de la brisa marina al atardecer. De nuevo paseos en bicicleta por paisajes abiertos al mar, con cielos inconmensurables y limpios, con música especialmente hábil para rescatar momentos de otros meses de julio, largos e intensos. De nuevo el olor de la higuera, el de la hierba recién cortada, el de las cremas solares con aroma de coco, y el puro olor del mar.
De nuevo, la sensación de que el tiempo vuela.

lunes, 20 de mayo de 2019

MIEDO AL FUTURO


Nuestra mente es capaz de recordar el pasado y de imaginar el futuro, cuyo final siempre consiste, irremediablemente, en la aniquilación de nuestro pasado.
El miedo al futuro es el origen de todo sufrimiento. Y es inherente a la misma esencia de nuestra mente.