domingo, 22 de diciembre de 2019

SOBRE LA NAVIDAD


Acabo de desayunar con los niños de San Idelfonso cantando la lotería de navidad. Ahora mis hijos están sentados delante del televisor creyendo que van a ser premiados de un momento a otro.
He rescatado un artículo que escribió hace dos años Ignacio Camacho en ABC. Me encantó y por eso voy a compartirlo aquí. Sobre la navidad.

LUZ DE ADVIENTO.

“Siempre te ha gustado la Navidad. Incluso ahora, cuando te empieza a pesar que cada invierno te arranque hojas del calendario y en la caída temprana de las tardes sientes que lo mejor de tu vida tal vez ya haya pasado. Incluso cuando las ausencias te clavan sus pequeñas agujas de nostalgia en los costados y te transportan al tiempo de inocencia en que la casa familiar convertía el mundo en un lugar seguro, confortable y cálido. Te gusta lo que tiene de refinamiento, de ternura, de piedad, de belleza, de anclaje en la tradición cultural y emotiva de un orden civilizado. Te gusta su simbología afable de sentimientos íntimos, su dulce, acogedora cosquilla de recuerdos gratos. Y si algo te ha dejado de complacer no es la melancolía ni el quebranto sino la extensión de un pensamiento social acomplejado, de una mentalidad líquida que desdeña la esencia de los ritos sacros para construir una fiesta abstracta y como avergonzada de su mensaje, desnuda de creencias espirituales, desdibujada de significados.

Por eso ante esa Navidad sin esperanza y sin misterio debes abrirte camino hacia tu propia memoria, hacia el paisaje emocional que llevas dentro. Hacia los villancicos infantiles que te enseñaron en el colegio, hacia la delicadeza de las manos de tu madre cuando colocaba en el portal de corcho las figuritas del nacimiento, hacia las luces probretonas que alumbraban el pueblo cuando en la madrugada sonaban en la calle las voces destempladas de los campanilleros. Hacia los guantes que protegían tus dedos de los sabañones camino de la misa del Gallo tras la cena en el hogar paterno. Hacia los coloridos christmas de Unicef que traía el cartero, hacia el temblor de la noche de Reyes, hacia las rutilantes cajas vacías que otorgaban un impostado aire de opulencia al abeto. Hacia los años irrecuperables en que tu conciencia se forjaba en el delicado aprendizaje de los afectos.

Deja que vuele tu corazón en ese viaje al interior de tus sueños. Que te lleve a un oratorio de Bach en Saint Germain des Près, a un mercadillo helado en una ciudad de Castilla, a una mañana de museo delante de la Adoración de un pintor flamenco, a la cabalgata en que tus hijos se asustaron al ver de cerca la cara del rey negro. Deja que suene en tus adentros la voz de Sinatra pidiendo que nieve o la de Dietrich evocando con tono marcial al pequeño tamborilero. Recuérdalo todo en estas noches iluminadas en que la cultura, la fe, la liturgia, el humanismo y el progreso nos convocan desde el fondo del tiempo a celebrar en paz el sustrato moral que nos hace seres dignos hasta sin merecerlo.

Abrígate y sal, abre tu alma a esta esplendente luz de Adviento. Ánclate sin tristeza ni remordimientos en tu verdadero ser, en tu historia devuelta como un eco, en la identidad profunda y esencial que te revive esta admirable, divina historia de amor capaz de transformar el universo.”


P. D. Acabo de leer otra columna de Ignacio Camacho sobre la Navidad titulado "La llave secreta" publicada el 23-12-2019, también muy recomendable. Les dejo el enlace:

https://www.abc.es/opinion/abci-llave-secreta-201912230003_noticia.html




viernes, 29 de noviembre de 2019

LA NATURALEZA HUMANA EXISTE


Para entender mejor al ser humano hay que "animalizarlo", es decir, verlo como un animal, como el animal que es. Cumple las mismas funciones básicas que cualquier otro animal: se relaciona con los otros y con el entorno para poder nutrirse, obtener energía que le permita sobrevivir, y para poder reproducirse. Para cumplir estas funciones se ha tenido que adaptar de una forma peculiar a lo largo de su evolución.

La naturaleza humana existe, y ha sido moldeada por la evolución. La emoción durante la búsqueda de pareja y la generosa devoción que sentimos por nuestra descendencia son los principales rasgos que marcaron nuestra historia evolutiva. Por muchas variantes culturales que existan, por muchas diferencias que adornen nuestra existencia, por muchas excepciones que nos permita nuestra flexibilidad neurológica, la naturaleza humana existe.  Y, de forma abrumadoramente mayoritaria,  nuestra química nos marca y nos obliga a enamorarnos para encontrar pareja y a cuidar y querer de manera incondicional a nuestros vástagos. Junto a esto, nuestra voluntad de vivir y nuestro miedo al dolor y a la muerte.

viernes, 18 de octubre de 2019

LOS HECHOS


Los hechos existen. Los hechos son los hechos. Aunque una mente pueda interpretarlos a su manera y elaborar un relato a posteriori que se acomode a sus intereses o a sus expectativas, aunque pueda recordarlos con muchos matices añadidos para evitar disonancias cognitivas, los hechos existen.

A medida que pasa el tiempo, la memoria selectiva de los hechos ofrece oportunidades para tranquilizar la conciencia, para recomponer recuerdos y ofrecer una historia que permita cargar de razones que refuercen la autoestima y la superioridad moral.

Pero en un lugar y en un tiempo concreto, los hechos, desnudos, suceden como suceden. No sé si me entienden.


lunes, 16 de septiembre de 2019

FIN DEL VERANO 2019


Una “gota fría” y final abrupto del verano 2019. Sin tiempo para disfrutar de las playas casi vacías, las mangas largas y el encanto de los bares fuera de temporada. Malas sensaciones. Volverán otros días soleados. Atrás queda una colección de momentos grabados en mi memoria junto a una emotiva y ecléctica banda sonora. Nada más. A esperar.

martes, 20 de agosto de 2019

AQUÍ, FRENTE AL MAR



"Davant de la mar, un queda sempre amb un pam de nas. La mar és impintable, indescriptible, inaferrable, incomprensible i d'una indiferència total."
                                                                                         El quadern gris. Josep Pla

Aquí, frente al mar, se me ilumina la conciencia, y abro de par en par las puertas de la nostalgia. Me gusta pasear por la orilla envuelto con aquella música que me acompañó, y una corriente emocional me arrastra inevitablemente al inquietante misterio del tiempo.

Aquí, frente al mar, me doy perfecta cuenta de quien fui y de quien soy. En lo más profundo del cerebro permanecen aquellas tardes saladas, y aquellas noches húmedas pegadas a canciones de amor. Me gusta volver cada verano a este mismo mar dorado que me prometía excitantes viajes, que inunda de nostalgia cada paseo y me recuerda lo que nunca más volveré a ser ni a soñar. Las estaciones se repiten y vuelven cíclicamente, como las olas, pero el tiempo se encarga de apaciguar los ánimos y de allanar el futuro.

Aquí, frente al mar, he vivido momentos de gozosas glorias, he confesado amargas derrotas, he experimentado la quietud, la inquietud, la soledad, la calma, la textura de estar vivo. En el mar se fusionan el tiempo, la música y la memoria.
 
Aquí, frente al mar, el más inconmensurable de los paisajes.










viernes, 2 de agosto de 2019

EL TIEMPO VUELA. LOS PEKENIKES

A mediados de la década de los 70 era habitual en las fiestas veraniegas la actuación de grupos musicales (pequeñas orquestas de 5 o 6 músicos) que solían mezclar todo tipo de géneros musicales. Así, junto a pasodobles como “La morena de mi copla” (la conocíamos como Julio Romero de Torres, sí, la que pintó a la mujer morena) “Amparito Roca” o la incansable  “Paquito el Chocolatero” podían tocar boleros, éxitos de Formula V o Los Diablos, o algún tema internacional que le diera un aire más moderno.


Yo transitaba un tanto confuso entre la infancia y la adolescencia y asistía con entusiasmo cerca de los músicos, a veces, incluso sentado en el borde del mismo escenario. Mi memoria asocia el inicio de este tipo de noches con una canción inconfundible que representa perfectamente aquel tipo de formaciones musicales. Se trata de “El tiempo vuela”, un tema de los Pekenikes que era una versión del éxito estadounidense “Time is Tight”, de Booker T. & the M.G.'s.

Esta versión de Los Pekenikes del año 1969 fue más popular que el original y se convirtió en un indispensable de este tipo de grupos de la década de los 70.

A los que tengan una cierta edad les podrá recordar muchas cosas el inconfundible sonido Hammond y las animadas notas del bajo eléctrico que tiene la canción. También les parecerá que tiene un título absolutamente apropiado. Les dejo un enlace


lunes, 29 de julio de 2019

DE NUEVO, EL MES DE JULIO



De nuevo un mes de julio está a punto de desaparecer. 
De nuevo el sabor del melón, del marisco, de la cerveza muy fría, de nuevo chiringuitos tras  interminables sesiones de piscina y playa. De nuevo la textura de la brisa marina al atardecer. De nuevo paseos en bicicleta por paisajes abiertos al mar, con cielos inconmensurables y limpios, con música especialmente hábil para rescatar momentos de otros meses de julio, largos e intensos. De nuevo el olor de la higuera, el de la hierba recién cortada, el de las cremas solares con aroma de coco, y el puro olor del mar.
De nuevo, la sensación de que el tiempo vuela.