viernes, 19 de agosto de 2016

INCENDIO

Una hormiga de un bosque cualquiera ve como un incendio se acerca. Mala suerte. Pensará que el mundo es un lugar injusto, irracional, cruel y caótico. 
Lo mismo pensará la ardilla o el jabalí al ver las llamas acercarse implacables hasta envolverlas en una muerte absurda, dolorosa y segura. Los pinos y demás seres pertenecientes al reino vegetal se abrasarán sin pensar, no pueden.
Pero si un ser humano tiene lucidez para pensar sobre la lógica de lo viviente, también creerá que está ante un mundo inútil e indiferente y que es como una hormiga ante el incendio que más pronto o más tarde acabará tragándose el planeta. Puede auto-engañarse, e incluso disfrutar de algunos instantes que equivalen a una eternidad, o creer en ella, pero, la ciencia nos dice que nada tiene sentido, y por tanto, la Nada volverá a ocupar su lugar.

miércoles, 20 de julio de 2016

DOLOR

Aunque tenía intención de dejar unas cuantas entradas en este blog durante este mes de julio, no va a poder ser. El motivo es tan sencillo como que mi atención se ha centrado casi exclusivamente en mi pierna izquierda. Un persistente dolor de ciática se ha apoderado de mi tiempo y me impide vivir tranquilo durante el mes que más me gusta. Tampoco me quedan ganas de reflexionar y escribir sobre algunos asuntos que tenía pendientes. Así que voy a quedarme solo con este dolor, creo que va para largo, y les recomiendo a ustedes que disfruten, si pueden, de estos soleados y largos días que quedan del mes de julio.

sábado, 11 de junio de 2016

ILUSIÓN

Un hombre sin ilusión es como una chatarra inútil vagando por un universo inútil. Necesita agarrarse a alguna idea, a alguna motivación para dejar de parecer un objeto errático. 

Venimos equipados de serie para jugar a ser felices mientras crecemos; después, la edad y el esplendor de un cuerpo inocente, fuerte y bello te hacen sentirte inmortal, con una misión que cumplir. La ilusión te desborda y esperas lo mejor. Aun añoras a aquel adolescente que, desde la cubierta de un barco, contemplaba un horizonte al que se unía un cielo con asombrosos colores y un excitante futuro por descubrir.


Durante unos años, la búsqueda de sueños e ilusiones te mantienen en pie, y algunos dicen encontrar un sentido a la vida. Pero nos comportamos de forma automática y ciega guiados por motivaciones seleccionadas por la evolución durante millones de años. De todas formas, con un poco de suerte, puede que te hayas bañado alguna vez en un río de emociones que te hicieron vibrar, sonreír e incluso llorar de alegría. Y puede que la brisa marina haya acariciado tu cuerpo mojado y salado en una calurosa tarde de julio compartido con un rostro bronceado y espléndido. Pero  el tiempo lo absorbe todo y acaba arrojándote a la soledad de tu conciencia. Entonces debes buscar en cualquier rincón una belleza sublime  a la que aferrarte. Solo así te mantendrás vivo.

lunes, 6 de junio de 2016

LA EVOLUCIÓN DE LA INTELIGENCIA Y LA SELECCIÓN “DESBOCADA”

En el recomendable blog La nueva ilustración evolucionista aparece una entrada donde Pitiklinov comenta una nueva hipótesis para explicar el extraordinario incremento de la inteligencia en nuestra especie. Los autores Steven Piantadosi y Celeste Kidd proponen que la crianza de la descendencia fue el principal factor que desencadenó una inteligencia desproporcionada para las necesidades de supervivencia de nuestros antepasados. Según estos autores se produjo lo que se denomina selección desbocada, que funciona del siguiente modo;
Los humanos nacen en un estado muy inmaduro para que puedan pasar por el canal del parto, lo cual lleva a que la inversión parental sea muy alta y muy exigente; los padres necesitarían de una gran inteligencia para llevar adelante la crianza, que a su vez conduce a un mayor tamaño cerebral, que implicaría una mayor inmadurez en el momento del parto, que de nuevo conduce a mayor inversión parental, y así sucesivamente. En otras palabras, una mayor inmadurez en el parto favoreció una mayor inteligencia en adultos, que a su vez implicaba mayor inmadurez en los neonatos que precisaban un cerebro mayor, cerrando así un circulo virtuoso. Los autores aportan también una correlación entre el tiempo de destete y la inteligencia en diferentes especies de primates estudiados.

Por cierto, este esfuerzo para la crianza de bebés inmaduros favorecería unos fuertes vínculos entre la pareja y entre los padres y los hijos. El amor entre parejas y el amor materno-filial estarían en este caso anclados en lo más profundo de nuestra naturaleza.

Esta hipótesis no tiene porqué ser incompatible con la existencia de otros factores que interactuaron para favorecer la explosión de inteligencia que se produjo hace unos millones de años y que nos distanció de otros primates. La necesidad de crear grupos sociales para mejorar la caza y la defensa de los depredadores, la selección sexual, las posibilidades tecnológicas que ofrecían las manos libres y prensiles, el aumento del tiempo de crianza, todos estos factores pudieron, junto a otros,  actuar conjuntamente para favorecer un cerebro sofisticado que les dotaba de una gran inteligencia. Y en todos ellos se pudo dar este efecto de selección “desbocada” o en “cascada” que gracias a la retroalimentación positiva que se produce, puede explicar los impresionantes logros que se han producido en nuestra historia evolutiva.

Para el lector interesado, les dejo algunas entradas de este blog que abordan este tema:



sábado, 28 de mayo de 2016

VÍNCULO NATURAL

Los vínculos más fundamentales y primitivos entre mis hijos y yo están hechos de materiales muy básicos, para nada contaminados de simbolismos. No hay nada comparable a estos momentos donde mi naturaleza más pura, desprovista de cultura, surge más allá de cualquier máscara, de cualquier metáfora. 
Cada canción, cada juego está destinado a que les ayude a sonreír y a vivir, pero soy yo el que sale reforzado, el que sobrevive al naufragio de la edad. Son ellos los que me salvan a mí, los que impiden el más mínimo descuido o abandono. 
No existe en mi interior ningún grito que me vincule con la tribu. La pulsión salvaje que brota desde el centro de mi cerebro me une a estas criaturas que llevan parte de mi información genética sobre cómo construir sus pies, sus ojos o su corazón, pero también llevan en su memoria, abrazos, besos y caricias llenas de la ternura más prehistórica. Cada día construimos puentes de inocencia y de belleza que me alivian del desengaño y de la soledad que me produce el exceso de realidad que me viene desde fuera. No sé si estas palabras resistirán al tiempo que nos separa y alguna vez ellos las leerán con la limpieza con la que yo las escribo. No sé si entenderán estos arrebatos de sinceridad. No hay lugar para el fingimiento ni para el relato elaborado en este vínculo natural. No existe ningún disfraz, ningún atisbo de hipocresía, ningún adorno ni medida para esta emoción desnuda. No existe sentimiento más puro. No existe sentimiento más natural.

jueves, 26 de mayo de 2016

CITA DE T.S. ELIOT

“El género humano no puede soportar un exceso de realidad”
                                                                                           
                                                                                          T. S. Eliot



Hace ya unos cuantos días que me  persigue esta frase. Como todas las grandes citas son capaces de sugerir muchas y muy diversas ideas utilizando muy pocas palabras. No quiero, ahora, explicar las múltiples razones por las cuales ésta, del poeta T.S. Eliot, ronda por mi cerebro a menudo. De momento, me parece oportuno presentarla en este lugar. 

domingo, 24 de abril de 2016

EN BUSCA DE LA MEMORIA. ERIC KANDEL


En busca de la memoria” es el título sugerente, preciso y  precioso de un libro que Eric Kandel publicó en nuestro país en 2007. El autor rastrea su pasado y nos relata su infancia como judío en Viena en los años previos al nazismo, su huída a los Estados Unidos, su formación profesional como psiquiatra y psicoanalista, y su definitivo camino como investigador de los fundamentos biológicos de la memoria. Pero integrada en esta autobiografía el lector puede encontrar una breve historia de la Neurociencia que se desarrolla a lo largo del siglo XX partiendo de los trabajos de Cajal y su descubrimiento de la neurona. Como indica el subtítulo del libro, “El nacimiento de una nueva ciencia de la mente”,  Kandel cuenta de primera mano su trayectoria como investigador junto a los más brillantes científicos que abordaron el estudio de la mente desde un punto de vista celular y molecular, y cómo a lo largo del pasado siglo, se formaron los cimientos para poder estudiar, desde un punto de vista reduccionista, el sustrato biológico de la mente humana. Partiendo de su obsesión por el estudio de las bases bioquímicas de la memoria, y después de encontrar el modelo animal apropiado en la babosa marina Aplysia, llegó a descubrir las primeras pruebas de los cambios químicos que ocurren en el cerebro durante el aprendizaje, cambios que se pueden extrapolar al caso de los mamíferos.
Pero sobre todo, el libro deja la puerta abierta al futuro de esta nueva ciencia y lo que puede suponer para la comprensión integral del ser humano. En sus propias palabras: “[…] la comprensión de la mente humana en términos biológicos se ha transformado en la tarea científica fundamental del siglo XXI”
O, al final del capítulo 27, escribe “La meta es unir el reduccionismo radical, motor de la biología básica, con el empeño humanista por comprender la mente humana, motor de la psiquiatría y el psicoanálisis. Al fin y al cabo, es la misma meta de la ciencia del cerebro: vincular los estudios físicos y biológicos de la naturaleza y sus habitantes con una comprensión de la trama más íntima de la mente y la experiencia humanas.”
En un discurso pronunciado al recibir el Nobel en el año 2000 dijo:
 “Mirando hacia el futuro, nuestra generación científica ha llegado a la conclusión de que la biología de la mente será tan importante en este siglo como lo fue la biología del gen en el siglo XX”. En un sentido más amplio, el estudio biológico de la mente es mucho más que una indagación científica promisoria: es también una empresa humanista de gran importancia. Es un puente entre las ciencias -que se ocupan del mundo natural- y las humanidades que se ocupan del sentido de la experiencia humana. Las ideas que inspire esta nueva síntesis no sólo mejorarán nuestro conocimiento de las perturbaciones psiquiátricas y neurológicas, sino que nos aportarán una comprensión más cabal de nosotros mismos”

En busca de la memoria es un libro muy interesante, con una hábil combinación de recuerdos y reflexiones personales junto a conocimientos procedentes de la neurología, la biología evolutiva, la genética molecular, la biotecnología,  la bioquímica y la psicología. Un recomendable libro que nos permite conocer la vida y la obra de una de las mentes más lúcidas y peculiares de la ciencia actual. Puede que ejerza una influencia enorme sobre la ciencia del presente siglo; el tiempo lo dirá.