lunes, 5 de septiembre de 2016

SEPTIEMBRE

Septiembre, mes triste, mes incierto. Con un pasado cruel. Atrás quedan algunas de las vistas que me acompañan cada verano. Y el inicio de aquella lejana canción.


 Melancolía en septiembre
Esto solo me quedó de ti
Canción de amor en septiembre
Que nunca se irá, de mí






RESISTIR

No ha sido un buen verano. Si la salud no es buena no hay nada que hacer. Aunque poco a poco voy recuperando la normalidad, cada vez siento con más nitidez que ya no soy el que fui. En la soledad de cada noche reconozco con claridad mis errores, siempre irreparables, y la inevitable angustia por el tiempo perdido. Me cuesta caminar y una pesada indiferencia comienza a estar pegada a cada uno de mis pasos. El futuro siempre es corto. El pasado, injusto. Una sombra de pesimismo se instala en el centro de mi cerebro y se irradia hacia mis intestinos.

Pero mi misión consiste en ocultar esa ansiedad para no manchar el entusiasmo y la euforia que ponen mis hijos en cada uno de sus juegos. He pasado muchas horas con ellos, que han permitido que el tiempo sea más ligero. Ellos tienen potentes mecanismos para arrancarme la risa, para hacer brotar la ternura y provocar muchos instantes de felicidad cada día. Con sus delicadas voces y su mirada limpia han convertido el despertar  de una mañana cualquiera en una luminosa fiesta. Ellos han sido los inocentes héroes de este verano. Por ellos soy ahora un superviviente y he de resistir.

viernes, 19 de agosto de 2016

INCENDIO

Una hormiga de un bosque cualquiera ve como un incendio se acerca. Mala suerte. Pensará que el mundo es un lugar injusto, irracional, cruel y caótico. 
Lo mismo pensará la ardilla o el jabalí al ver las llamas acercarse implacables hasta envolverlas en una muerte absurda, dolorosa y segura. Los pinos y demás seres pertenecientes al reino vegetal se abrasarán sin pensar, no pueden.
Pero si un ser humano tiene lucidez para pensar sobre la lógica de lo viviente, también creerá que está ante un mundo inútil e indiferente y que es como una hormiga ante el incendio que más pronto o más tarde acabará tragándose el planeta. Puede auto-engañarse, e incluso disfrutar de algunos instantes que equivalen a una eternidad, o creer en ella, pero, la ciencia nos dice que nada tiene sentido, y por tanto, la Nada volverá a ocupar su lugar.

miércoles, 20 de julio de 2016

DOLOR

Aunque tenía intención de dejar unas cuantas entradas en este blog durante este mes de julio, no va a poder ser. El motivo es tan sencillo como que mi atención se ha centrado casi exclusivamente en mi pierna izquierda. Un persistente dolor de ciática se ha apoderado de mi tiempo y me impide vivir tranquilo durante el mes que más me gusta. Tampoco me quedan ganas de reflexionar y escribir sobre algunos asuntos que tenía pendientes. Así que voy a quedarme solo con este dolor, creo que va para largo, y les recomiendo a ustedes que disfruten, si pueden, de estos soleados y largos días que quedan del mes de julio.

sábado, 11 de junio de 2016

ILUSIÓN

Un hombre sin ilusión es como una chatarra inútil vagando por un universo inútil. Necesita agarrarse a alguna idea, a alguna motivación para dejar de parecer un objeto errático. 

Venimos equipados de serie para jugar a ser felices mientras crecemos; después, la edad y el esplendor de un cuerpo inocente, fuerte y bello te hacen sentirte inmortal, con una misión que cumplir. La ilusión te desborda y esperas lo mejor. Aun añoras a aquel adolescente que, desde la cubierta de un barco, contemplaba un horizonte al que se unía un cielo con asombrosos colores y un excitante futuro por descubrir.


Durante unos años, la búsqueda de sueños e ilusiones te mantienen en pie, y algunos dicen encontrar un sentido a la vida. Pero nos comportamos de forma automática y ciega guiados por motivaciones seleccionadas por la evolución durante millones de años. De todas formas, con un poco de suerte, puede que te hayas bañado alguna vez en un río de emociones que te hicieron vibrar, sonreír e incluso llorar de alegría. Y puede que la brisa marina haya acariciado tu cuerpo mojado y salado en una calurosa tarde de julio compartido con un rostro bronceado y espléndido. Pero  el tiempo lo absorbe todo y acaba arrojándote a la soledad de tu conciencia. Entonces debes buscar en cualquier rincón una belleza sublime  a la que aferrarte. Solo así te mantendrás vivo.

lunes, 6 de junio de 2016

LA EVOLUCIÓN DE LA INTELIGENCIA Y LA SELECCIÓN “DESBOCADA”

En el recomendable blog La nueva ilustración evolucionista aparece una entrada donde Pitiklinov comenta una nueva hipótesis para explicar el extraordinario incremento de la inteligencia en nuestra especie. Los autores Steven Piantadosi y Celeste Kidd proponen que la crianza de la descendencia fue el principal factor que desencadenó una inteligencia desproporcionada para las necesidades de supervivencia de nuestros antepasados. Según estos autores se produjo lo que se denomina selección desbocada, que funciona del siguiente modo;
Los humanos nacen en un estado muy inmaduro para que puedan pasar por el canal del parto, lo cual lleva a que la inversión parental sea muy alta y muy exigente; los padres necesitarían de una gran inteligencia para llevar adelante la crianza, que a su vez conduce a un mayor tamaño cerebral, que implicaría una mayor inmadurez en el momento del parto, que de nuevo conduce a mayor inversión parental, y así sucesivamente. En otras palabras, una mayor inmadurez en el parto favoreció una mayor inteligencia en adultos, que a su vez implicaba mayor inmadurez en los neonatos que precisaban un cerebro mayor, cerrando así un circulo virtuoso. Los autores aportan también una correlación entre el tiempo de destete y la inteligencia en diferentes especies de primates estudiados.

Por cierto, este esfuerzo para la crianza de bebés inmaduros favorecería unos fuertes vínculos entre la pareja y entre los padres y los hijos. El amor entre parejas y el amor materno-filial estarían en este caso anclados en lo más profundo de nuestra naturaleza.

Esta hipótesis no tiene porqué ser incompatible con la existencia de otros factores que interactuaron para favorecer la explosión de inteligencia que se produjo hace unos millones de años y que nos distanció de otros primates. La necesidad de crear grupos sociales para mejorar la caza y la defensa de los depredadores, la selección sexual, las posibilidades tecnológicas que ofrecían las manos libres y prensiles, el aumento del tiempo de crianza, todos estos factores pudieron, junto a otros,  actuar conjuntamente para favorecer un cerebro sofisticado que les dotaba de una gran inteligencia. Y en todos ellos se pudo dar este efecto de selección “desbocada” o en “cascada” que gracias a la retroalimentación positiva que se produce, puede explicar los impresionantes logros que se han producido en nuestra historia evolutiva.

Para el lector interesado, les dejo algunas entradas de este blog que abordan este tema:



sábado, 28 de mayo de 2016

VÍNCULO NATURAL

Los vínculos más fundamentales y primitivos entre mis hijos y yo están hechos de materiales muy básicos, para nada contaminados de simbolismos. No hay nada comparable a estos momentos donde mi naturaleza más pura, desprovista de cultura, surge más allá de cualquier máscara, de cualquier metáfora. 
Cada canción, cada juego está destinado a que les ayude a sonreír y a vivir, pero soy yo el que sale reforzado, el que sobrevive al naufragio de la edad. Son ellos los que me salvan a mí, los que impiden el más mínimo descuido o abandono. 
No existe en mi interior ningún grito que me vincule con la tribu. La pulsión salvaje que brota desde el centro de mi cerebro me une a estas criaturas que llevan parte de mi información genética sobre cómo construir sus pies, sus ojos o su corazón, pero también llevan en su memoria, abrazos, besos y caricias llenas de la ternura más prehistórica. Cada día construimos puentes de inocencia y de belleza que me alivian del desengaño y de la soledad que me produce el exceso de realidad que me viene desde fuera. No sé si estas palabras resistirán al tiempo que nos separa y alguna vez ellos las leerán con la limpieza con la que yo las escribo. No sé si entenderán estos arrebatos de sinceridad. No hay lugar para el fingimiento ni para el relato elaborado en este vínculo natural. No existe ningún disfraz, ningún atisbo de hipocresía, ningún adorno ni medida para esta emoción desnuda. No existe sentimiento más puro. No existe sentimiento más natural.