lunes, 9 de julio de 2012

CINE NEGRO. RETORNO AL PASADO

Uno de los géneros cinematográficos que más obras maestras ha aportado Hollywood a la industria del cine es el llamado cine negro. Tiene sus orígenes en la década de los treinta al intentar retratar los bajos fondos de las grandes urbes americanas con el estilo de las novelas policiacas cargadas de violencia y ambientes sombríos.

Entre la larga lista de joyas que este género ha aportado al cine podemos empezar con  El halcón maltés, junto a otras interpretadas por el mítico Humphrey Bogart como El sueño eterno, Tener o no tener o Cayo largo. Me gustan especialmente algunas de Fritz Lang, como Perversidad o Los sobornados entre otras muchas.
El cartero siempre llama dos veces en sus distintas versiones (incluida la menos conocida de Visconti  Ossesione basada en la misma historia)
La lista es prolífica y sigue con Gilda, Laura,  Atraco perfecto, Forajidos, Cara de ángel, La jungla de asfalto. Una poco conocida pero igual de extraordinaria: El demonio y las armas.
 Entre las grandes obras maestras del género es obligatorio  mencionar Perdición, de Billy Wilder. Se trata de un film demoledor que marcará los códigos del género. Con un guión absolutamente magistral del propio Wilder y Raymond Chandler basado en una novela de James M. Caín sobre unos hechos reales ocurridos en el Nueva York de finales de los años 20. Con una turbadora mujer fatal, Bárbara Stanwyck, que llevará a la perdición al pobre Fred Mcmurray delante de un eficaz Edward G Robinson. Estamos, sin duda, ante una de los clásicos imprescindibles del cine.

La lista podría seguir pero como no puede, ni debe, ser  exhaustiva, puede el lector entretenerse en completarla con sus perlas favoritas. Yo voy a terminar comentándoles  ésta: Retorno al pasado de Jacques Tourneur.
Prácticamente todas las virtudes típicas del llamado “film noir” están reunidas en este genuino y soberbio film:
--una historia en la que el protagonista no puede escapar de su pasado- aquí es tan obvio que aparece en su titulo-. Son muy características de este género las historias en las que un hombre está atado a sus circunstancias vitales, a unos hechos que marcaron su vida y de los cuales le cuesta desprenderse.
--Una mujer bella y fatal. La de aquí no puede ser más bella, ni más fatal. Una hermosísima Jane Greer entre dos hombres de la talla de Robert Mictchum y Kirk Douglas.
--El carácter trágico y turbulento de los personajes que viven rodeados de muerte, traición, amor, odio
-- Elementos inconfundibles de una época y una sociedad: Los coches, los cafés, el bourbon, los cigarrillos, las gabardinas y sombreros.
-- El ritmo ágil y trepidante. Desde el inicio se entra de lleno en la historia que se va a contar y los personajes pronto son caracterizados; el espectador conecta con la historia desde el primer momento.
-- las frases cortas, secas,  tajantes, justas.
Todo esto se puede apreciar en este magistral título donde en pocos minutos ya han aparecido todos estos elementos. Esto es lo que ocurre:
 Un coche se acerca a una gasolinera. Un hombre pregunta por Jeff Bailey (Mitchum), y mientras el chico va a buscarlo el recién llegado entra en una cafetería donde oirá comentarios que le informan de la nueva vida del enigmático Jeff.
Jeff está pescando en un lago junto a su nueva prometida Ann (Virginia Huston). Están envueltos en una naturaleza serena y libre. Conversan bajo un esplendido paisaje y Ann muestra su admiración por Jeff: “¿Has estado en muchos sitios?”. “-Demasiados-“ le responde él.
La sensación de paz se ve truncada por el muchacho que le comunica la amenazadora llegada de un extraño. Las miradas anuncian  el desasosiego.
Jeff se encuentra con el hombre que le busca, “Ojala me alegrara verte”. La sensación de fatalidad se apodera de la pantalla. El hombre  trabaja para el peligroso Fred (Kirk Douglas) que le ha encargado encontrar a Jeff y le propone una cita con su jefe. Le advierte: “no puedes perderte, ni debes”. 
Jeff, vuelve en busca de su prometida Ann (se oyen las voces de sus padres desde dentro de casa desaprobando el misterio que envuelve a Jeff), y está decidido a contarle su historia. Se inicia un largo flash back donde le explica su pasado junto al malvado Fred y la hermosa Kathie (Jane Greer). ¿Quien se lo perdería?
Apenas han pasado unos minutos y el espectador está atrapado en el misterio que envuelve a la vida de estos turbulentos personajes y ante la asombrosa sensación de estar asistiendo a grandes momentos de cine. De puro y humeante cine negro.


2 comentarios:

  1. Efectivamente podías haber elegido cualquiera de las que citas para detallar, ya que todas son especiales. En mi lista particular siempre tengo un lugar preferente por La mujer del cuadro.
    Slds.

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  2. Añadida queda. "La mujer del cuadro" es una de las de Fritz Lang a las que hacía mención. Gracias por tu comentario.

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